Necrosis infecciosa
de tejidos blandos.
Entre las infecciones
necrotizantes se distinguen 5 síndromes clínicos:
celulitis anaeróbica crepitante, gangrena bacterial
progresiva, fascitis necrotizante, gangrena
de Fournier y mionecrosis no clostridial (celulitis
necrotizante sinergística).
El oxígeno hiperbárico
está aceptado para las infecciones de las infecciones
necrotizantes de los tejidos blandos. Los gérmenes
causantes pueden ser aerobios o anaerobios,
a veces formando la combinación sinergística.
Estas infecciones aparecen después del trauma
o intervenciones quirúrgicas. Casi siempre el
estado del paciente está comprometido por la
diabetes, Vasculopatía o ambas. Estas infecciones
producen hipóxia local y sobre este terreno
se desarrolla una endarteriitis inducida por
la misma infección. El efecto de las toxinas
bacterianas y la secuestración intravascular
de los neutrófilos se suman a la hipóxia tisular,
una pobre respuesta de los PMN y todo esto resulta
en la necrosis isquémica. Esto a su vez favorece
al crecimiento de los anaerobios y se forma
un circulo vicioso.
El tratamiento
principal de estas condiciones es el debridamiento
quirúrgico y ATB terapia. La OH es un tratamiento
coadyuvante que produce un beneficio importante
contra la acción sinergística de la infección
mixta. La mejoría en la PtO2 afecta los microorganismos,
mejora la defensa del huesped, en la primer
línea la fagocitosis.
Celulitis anaeróbica
crepitante es siempre más que la celulitis,
pero se queda el nombre. El proceso incluye
los miembros, periné, pared abdominal, retroperitoneum,
glúteos, caderas, tórax o cuello. La fascia
profunda no esta involucrada. Se observa crepitación.
Los gérmenes causantes son los anaerobios no
esporulados: peptostreptococcus o Bacteroides,
E.coli, pueden estar presente los aerobios Streptococci
u Stafolococci.
Gangrena bacterial
progresiva es una úlcera subaguda en la pared
abdominal o toracica después de la cirugía.
El proceso avanza en las lesiones subcutáneas.
La fascia profunda no esta involucrada. La etiología:
microaerofílicos con los anaerobios obligados
no hemolíticos Strepto y Staphyilo
aureus o Proteus.
Fascitis necrotizante:
La etiología incluye Streptococcus pyogenes
(grupo A beta hemolítico), Staphyl. Aureus y
Enterobactericeae. Pueden estar presente los
anaerobios tipo Bacteroides y Peptostreptococcus,
Fusobacterium. La mortalidad es alta, aunque
con la cirugía y ATB. La OH demostró ser muy
beneficiosa, bajando la mortalidad hasta un
12,5%. El riesgo para el paciente aumenta con
la edad avanzada, enfermedades preexistentes,
enfermedades vasculares, mala nutrición y en
todos los casos de un diagnóstico atrasado.
Gangrena Fournier.
Fournier en 1883 y 1884 observó 5 casos consecutivos.
La mayoría de los pacientes son añosos o/y diabéticos.
Es un subgrupo de fascitis necrotizante que
involucra el escroto y fascia Scarpa en los
varones y la vulva en las mujeres. Los microorganismos
causantes son: Bacteroides, Enterobactericeae
y otros. La infección se propaga rápidamente.
Mionecrosis no
clostridial: (celulitis sinergística necrotizante).
La infección es siempre polimicrobiana, incluyendo
los Bacteroides, Peptostreptococcus, anaerobios
facultativos como Klebsiella, Enterobacter,
además E.coli, Proteus. En muchos casos es necesaria
la amputación. El pronóstico es reservado. Se
recomienda la OH.
Resumiendo: la
OH puede ser útil en todas las infecciones necrotizantes,
más que todo en los casos donde está presente
hipoxia tisular y evolución moderada o grave
y cuando están involucrados los estructuras
profundas. La OH puede salvar la vida del paciente
y resultar eficiente en relación costo/beneficio.
Se utiliza la OH 2,0 2,5 ATA entre las
90 y 120 minutos. Los primeros días dos
veces por día, después una vez. Por la naturaleza
de estas afectaciones y un progreso generalizado
de la enfermedad se necesita la terapia Oxigeno
Hiperbarica extendida. El promedio es de 30
sesiones.
Costo/beneficio:
en estas infecciones están amenazadas: la vida,
los miembros y tejidos. El uso de la OH reduce
la hospitalización, además de salvar vidas,
miembros y realizar las amputaciones menos mutilantes.
Osteomielitis
Osteomielitis crónica
refractaria. Es la osteomielitis que persiste
aunque todas las medidas terapéuticas y quirúrgicas
están utilizadas apropiadamente. En muchos casos
son los factores generales o locales que determinan
esta ausencia de repuesta al tratamiento.