Oxigenoterapia Hiperbárica en patologías
infecciosas
El efecto del oxígeno hiperbárico
en las enfermedades infecciosas.
La
presión parcial del oxígeno (pO2)
en los tejidos depende de la concentración
del oxígeno inspirado, circulación
general y local. En diferentes compartimientos
del cuerpo se encuentran diferentes presiones
parciales de oxígeno desde 100 mmHg en
los alvéolos pulmonares hasta 15 mmHg en
los hepatocitos. En los tejidos traumatizados
o sépticos pO2 puede ser menor. En el hueso
afectado por osteomielitis bacteriana pO2 se reduce
a un 50%. En los abscesos experimentales puede
haber pO2 0 mmHg.
Oxígeno
hiperbárico aumenta la tensión del
oxígeno tisular hasta niveles que inhiben
el crecimiento de los microorganismos. Esto ocurre
de una manera directa sobre los organismos anaerobios,
que no poseen sistemas antioxidantes contra los
radicales libres. La oxigeno hiperbarica es un
agente antibacteriano muy especial. En las dosis
clínicamente usadas es bacteriostático.
Al mismo tiempo, aumentando el pO2 en los tejidos
hipóxicos, los neutrófilos recuperan
su capacidad bactericida.
OH
influye sobre la infección mejorando reparación
de los tejidos y aumentando la respuesta de regeneración.
Por ejemplo, la hipoxia retrasa la curación
de las heridas y favorece el crecimiento de las
bacterias
Diferentes
estudios demostraron que la pO2 influye sobre
la actividad de los agentes antimicrobianos. Hiperoxia
y la OH aumentan la actividad de diferentes agentes
antimicrobianos: antimetabolitos, inhibidores
de la pared celular, inhibidores de la síntesis
de proteínas y agentes de oxidación-reducción.
Susceptibilidad
de los microorganismos a la oxigeno hiperbarica.
Las bacterias patógenas se clasifican según
la pO2 en la cual crecen. Por la definición,
los anaerobios no pueden sobrevivir en la atmósfera
normoxica, porque les faltan sistemas de antioxidantes.
Ellos son muy sensibles a la OH. Por ejemplo,
3 ATA durante 18hs son completamente bactericida
in vitro para el Clostridium perfringens Pero
existe diferencia entre las especies de Clostridium.
Los anaerobios facultativos son capaces de sobrevivir
en la atmósfera normoxica porque pueden
aumentar la síntesis de enzimas antioxidantes.
El
crecimiento de algunos microbios está favorecido
en hiperoxia, pero inhibido por el oxígeno
hiperbárico. Por ejemplo, Escherichia coli,
crece más en 100% oxígeno, pero
su crecimiento se inhibe con 2 ATA.
Oxígeno
hiperbárico con presiones que superan 1,5
ATA es bacteriostático para E.coli, P.
Aeruginosa, C. diphtheriae, and Lactobacillus
casei.
Mecanismos
del efecto bacteriostático de la OH: La
OH inhibe el crecimiento de las bacterias aerobias
y anaerobias facultativas induciendo una variedad
de los efectos metabólicos en la síntesis
de las proteínas, de los ácidos
nucleicos, en la función de transporte
de las membranas. Todos estos efectos se logró
a producir in vitro.
Inhibición
de la producción de las proteínas:
Más probable el efecto se debe a los radicales
libres: ya con 1 ATA se inhibe el crecimiento
de los mutantes de E.coli que están privados
de los antioxidantes.
Resumiendo,
los efectos bacteriostático y bactericida
de oxígeno hiperbárico depende en
una grande parte de los radicales libres de oxígeno
que se forman en estas condiciones. Los radicales
libres dañan la membrana lipídica
de los microorganismos, oxidan las proteínas,
el DNA e inhiben las funciones metabólicas
fundamentales para el crecimiento bacteriano.
Los anaerobios obligatorios están privados
de los sistemas antioxidantes y por eso susceptibles
para el oxígeno hiperbárico. Los
anaerobios facultativos y aerobios pueden detoxicar
los radicales reactivos y están resistentes
a la hiperoxia. En 100% O2 a 1 ATA el crecimiento
de estas bacterias aumenta, mientras el oxígeno
hiperbárico a 2 ATA inhibe su crecimiento
Gangrena
gaseosa (mionecrosis clostridial tóxica)
Enfermedades
producidas por gérmenes anaerobios esporulados.
El oxígeno hiperbárico tiene un
efecto bactericida in vitro sobre Clostridium
perfringens, C. novy, C histoliticum, y C. tetani.
Se trata de un germen de gran virulencia y de
producción de muchas toxinas – hasta
20, doce de las cuales tienen un gran poder destructivo.
Especialmente, la toxina alfa es una lecitinasa
y posee, además de una acelerada capacidad
necrozante, un importante poder hemolítico
capaz de fulminantes destrucciones eritrocitarios
en poco tiempo. La muerte del enfermo suele producirse
por esta causa, muy a menudo en las primeras 24hs.
La formación de alfa-toxina de C. perfringens
se inhibe a partir de las 2,5 ATA.
El
tratamiento combinado de la mionecrosis clostridial
tóxica debe incluir los tres métodos:
los antibióticos, la cirugía y la
oxigenoterapia hiperbárica.
El
resultado final dependerá de la combinación
adecuada de las tres armas terapéuticas,
todas necesarias en algún eslabón
de cadena, en el contexto de una feroz lucha contra
el tiempo. Dr. Desola de España propone
la siguiente formula que, según él,
determina el éxito:
A x C x O t
donde
A es el tratamiento antibiótico, C es debridamiento
quirúrgico, O es la OH y t es el tiempo
que se tarde en iniciar el tratamiento combinado.
En el numerador se trata de un producto, no de
una suma, por lo que sí uno de los tres
factores falla, el resultado final será
pobre aunque se extremen las medidas de otros
dos, en sentido inverso, cuando el factor tiempo
figura en el denominador aumenta, peores son los
resultados.
La
OH no reemplaza ningún método de
tratamiento clásico de la gangrena gaseosa,
pero si cambia la estrategia quirúrgica.
Si el paciente se trata en cámara hiperbárica,
el acto quirúrgico se realiza en dos tiempos:
la primera intervención, temprana y rápida
está dedicada a eliminación de los
tejidos obviamente necróticos, se liberan
compartimentos, fascias y muñones de amputación,
permitiendo una vía de drenaje aéreo,
y se evitaran inicialmente las excisiones radicales.
El paciente será sometido a continuación
a la OH intensiva (3 sesiones de 90-120 minutos
de 2,5 – 3 ATA en las primeras 24hs). Posteriormente
se realiza la reevaluación de la herida,
que permite tomar la decisión más
justa respecto de los tejidos que se conservan.
En muchos casos se podrá evitar la amputación
del miembro o, al menos, hacerla a un nivel más
distal que permite mejorar la calidad de vida
del paciente. La OH luego se realizara al ritmo
de 2-3 sesiones en las siguientes 24hs y generalmente
no se precisa más que 10 sesiones.
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