Embolia
gaseosa
La
compresión en una cámara hiperbárica
es el tratamiento de elección para el
embolismo gaseoso. Esta condición es
mucho más frecuente de lo que se supone
generalmente y se ha documentado no solo como
complicación del buceo, sino también
en lesiones penetrantes de tórax, cirugía
de pecho, cuello y cerebro, procedimientos de
diagnóstico y monitoreo que utilizan
agujas y catéteres, manipulaciones ginecológicas,
diálisis renal, etc. Es también
una complicación en la cirugía
de corazón.
El
tratamiento debe comenzar en el período
agudo, dentro de las primeras horas, aunque
los tratamientos iniciados después de
varias horas y días han resultado exitosos.
Esto se debe a la persistencia de las burbujas
en los tejidos durante mucho tiempo. Vale la
pena mencionar que este tratamiento es conveniente
de punto de vista económico por la disminución
de la mortalidad y la prevención o moderación
de daño neurológico permanente